PlanificaciónCuando dejé de vivir de cheque a cheque
Hace dos años, llegaba al día 20 del mes sin efectivo. Compraba cosas que no necesitaba y después me preguntaba dónde se había ido mi salario. Una tarde, mientras esperaba mi café, decidí anotar cada peso que gastaba durante una semana. Lo que vi me sorprendió: pequeñas compras que sumaban casi el 30% de mis ingresos.
